Una buena forma de disfrutar del aceite de oliva, puede ser una de las más sencillas. Coloca unas cuantas hojas de tu hierba aromática preferida en una cubitera y luego agrega aceite de oliva. Colócalas en el congelador, cuando las necesites tendrás hojas frescas muy bien conservadas tanto por el aceite de oliva como por la tempratura 😉